Las cosas que son pequeñas
Por alguna razón siempre acabo pensando en las mismas cosas.
El otro día hablaba con Ali y un par de amigas suyas sobre la película de Yo Robot. Si no la habéis visto, os la recomiendo. No por la película en si, que está muy bien, sino por una sola escena. La escena en la que el creador de los robots habla de los radicales libres.
Trataré de sintetizarlo para quien no haya visto la peli.
Todos tenemos más o menos la idea de que las células son cosas enanas que realizan una serie de tareas, y agrupando muchas de ellas formas estructuras y de ahí órganos y de ahí animales y esas cosas, ¿no? Vale.
El ejemplo más sencillo que se me ocurre, y creo que el más precioso, es el juego de la vida de Conway. Tienes un tablero y unas casillas llenas o vacías aleatoriamente. Iterando y aplicando unas reglas sencillas y bien definidas obtienes una evolución de la población.
Sin embargo existen patrones, conjuntos de casillas configuradas de cierta forma que, al aplicar las reglas del juego, realizan alguna función. Las casillas aisladas no tienen ningún comportamiento especial. La mayoría de las agrupaciones aleatorias tampoco. Pero, de repente, unas casillas se agrupan y forman un patrón que, al iterar, adquiere un comportamiento especial. Desplazarse, disparar, engullir otras casillas, duplicarse… En ningún momento las reglas del juego contemplan este tipo de comportamientos, pero ocurren.
Tan sólo pasando de pensar en casillas a pensar en patrones hemos ganado algo: ¡comportamiento!
La historia de yo robot es parecida. Los humanos crean los robots dándoles una serie de reglas, los programan, los compilan, los depuran y despliegan los beans en el cerebro del robot. Y aunque por lo general se comportan como se espera, de vez en cuando aparecen comportamientos que no se preveían. Al dejarlos solos se agrupan, al dejarlos en la oscuridad buscan la luz.
No es cuestión de quitar encanto a la vida, como dice Ali , sino de todo lo contrario. Unas pequeñas casillas con unas reglas bien definidas, al agruparse, forman entidades que, sin dejar de cumplir esas reglas, adquieren un comportamiento nuevo no esperado.
Cada vez que hablo de esto con mis amigos o mi familia les hago las mismas preguntas y ya se ríen de mi. Los electrones o los fotones tienen comportamientos que parecen inteligentes. Y no son más que soluciones a una maldita ecuación de onda. Pero es como si el universo entero fuera una solución a un conjunto de ecuaciones: te imponen unas reglas, las soluciones cumplen esas reglas y al agregarlas comienzan a tener un comportamiento diferente, y si agregas N veces, alejándote de las soluciones elementales de ese sistema de Super Maxwell y subiendo en la escala de la abstracción, acabas encontrándote con agua, oxígeno, carbono, proteínas, adn, células, órganos, aparatos digestivos.
Tengo en el repositorio un par de historias más como material de apoyo. Ya las contaré. Pero la conclusión es la misma.